
Al atravesar el umbral de este Hotel, el cliente tendrá la sensación de retroceder en el tiempo, aunque disfrutará de todas las comodidades de la actualidad.
La casa es un esplendido edificio de piedra sillar con vestigios en el siglo XV, a cuyo interior se accede por una puerta en arco de medio punto enmarcado por un alfiz. Son de gran admiración los herrajes que refuerzan esta entrada principal y el escudo blasón, símbolo de la antigua casa, de trece estrellas de ocho puntas, que vigila dicha entrada desde la parte superior.